Uno de los aportes más significativos de la Ley General de Educación en el campo pedagógico y de la enseñanza es el establecimiento de la obligatoriedad del Proyecto Educativo Institucional PEI, el cual es considerado como un requisito y herramienta fundamental en la búsqueda de la cualificación de la educación que se ofrece a los colombianos.
A partir de este momento el servicio educativo empieza a girar en torno al PEI que adquiere vida y dinámica propia a través de los lineamentos ideológicos, organizativos y curriculares que en cada institución educativa se deben adoptar y ejecutar con la participación activa de todos los agentes involucrados en la tarea pedagógica.
El PEI no debe ser asumido como un simple requisito legal y formal para la organización institucional, sino como una estrategia orientada a la búsqueda de la cualificación de los procesos administrativos, curriculares y comunitarios, convirtiéndose en una condición indispensable para transformar la escuela, la enseñanza y el aprendizaje.
A través de múltiples mecanismos y actividades los individuos se incorporan a la sociedad, la educación hace parte de ellos y su campo de acción tiene a la institución educativa como el espacio propio, como el lugar donde se encuentran y establecen relaciones sociales, tienen definidos roles y se aprenden los Comportamientos, los modos de pensar y las formas de actuar.
La realidad educativa en Colombia no ha colmado permanentemente las expectativas, en cuanto a la formación de los ciudadanos que requiere el país para su desarrollo. Las prácticas pedagógicas, producto de las recomendaciones de expertos extranjeros, ignoran las necesidades específicas de cada escuela, quitándole al docente y a la institución el papel protagónico en materia educativa y de formación de las nuevas generaciones, minimizando y obstaculizando la participación de la comunidad educativa en el manejo de los aspectos relacionados con la educación.
El nuevo proyecto político del país, plasmado en la Constitución de 1991 se caracteriza por asumir el reto de definir de modo general los lineamentos de la vida en sociedad, mediante la discusión y búsqueda de acuerdos sobre los asuntos de interés común, de tal forma que se garantice el pleno ejercicio de los derechos fundamentales, el respeto por la dignidad humana y la búsqueda de un orden social justo para todos.
La concertación de éstas aspiraciones queda en manos de la comunidad educativa, cuyos miembros deben definir de manera autónoma y democrática sus formas de actuar, que los lleven a alcanzar los fines de la educación, establecidos por la ley 115 de 1994, a partir de la filosofía, los principios y las concepciones que poseen como resultado del análisis de las condiciones en las que se desenvuelve su cotidianidad.
El PEI es el espacio y la herramienta a través del cual la comunidad educativa define y ejecuta la tarea pedagógica, procurando articular esfuerzos, formas de organización y utilización de recursos encaminados a lograr la formación integral de los educandos. Para ello, se requiere recuperar el sentido y la orientación de la escuela en la formación del hombre en relación con la comunidad, aumentar las oportunidades para la apropiación de saberes y conocimientos, y en general, mejorar la interpretación comunicativa entre los diversos estamentos involucrados en el hecho educativo.
Artículo 73 ley 115 de 1.994.
Artículo 1415 decreto 1860 de 1.994.
Ley 133 de 1.994. Mayo 23.
Ley 181 del 18 de enero de 1.995.